La Violencia contra los Niños

“Tengo siete años”

Diario de una criatura no nacida.

Vídeos de maltrato infantil

Golpean a niños pequeños... ¿por qué?

5.5.10

“ES COMO si uno estuviera leyendo una cartilla de instrucciones para torturadores de campos de concentración o expertos en la práctica de la degradación humana.” ¿A qué se refería el periodista que escribió estas palabras?
Al maltrato de niños. Informes recientes declaran que ya ha alcanzado proporciones “epidémicas” en los Estados Unidos y en otras partes del mundo.
¿Cuán seria es esta epidemia? “EL MALTRATO DE NIÑOS... ‘ENFERMEDAD’ QUE DIARIAMENTE MATA A DOS NIÑOS” declaraba un titular en el American Medical News del 21 de abril de 1975. Un mes más tarde The Journal of Legal Medicine informó: “La causa más común de la muerte infantil hoy pudiera ser el maltrato de los niños. Según un comentador, la ocurrencia de muertes debido al maltrato, o golpeo de los niños, es mayor que el total de las muertes que se deben a accidentes y a enfermedades infecciosas combinados.”
Hacia fines de 1975, una información publicada por la Prensa Unida Internacional declaró: “Cada año más de un millón de niños estadounidenses sufren de maltrato físico o negligencia.” Basado en información obtenida de Douglas Besharov, un funcionario del Departamento de Salud, Educación y Beneficencia, el artículo siguió diciendo: “Por las definiciones más reducidas, dijo él, 2.000 niños mueren cada año de circunstancias asociadas con el maltrato o la negligencia.” Los datos indican que los niños que sufren de este maltrato por lo general tienen menos de cinco años de edad y que en muchos casos tienen menos de un año.
Espantosa crueldad a los niños
Los relatos de niños maltratados son desgarradores. Según un informe de la policía, un hombre del Bronx, Nueva York, sometió a cuatro niños pequeños a los siguientes episodios de horror:
Les untó las rodillas con jarabe para panqueques y los hizo echarse de rodillas e ir rápidamente de arriba para abajo sobre un piso en que tenía esparcido arroz.
Les quitó la ropa a los niños y los colocó en estantes dentro de un armario de metal de 2,1 metros de alto; entonces derramó cera caliente derretida sobre sus traseros y los encerró en el armario por una hora o más.
Cuando debido a hacer ruido lo despertó el niño de siete años, el hombre metió al muchacho en el horno, cerró la puerta y lo prendió. El niño escapó a una horrenda muerte solo debido a que su madre corrió a la habitación y lo sacó.
En otro caso se halló a un bebé de dieciocho meses colgando de unas ramas al borde de un precipicio de 91 metros sobre el mar. Había sido abandonado. En su libro Children Are People Too, Virginia Coigney declara: “Los padres han amputado pequeñas manos, han quemado, mutilado, golpeado, hambreado, encadenado, aprisionado y asesinado a sus hijos.” Además del maltrato físico, los infantes y los pequeñuelos a menudo experimentan maltrato verbal, emocional y sexual.
¿Qué clase de padres u otros adultos someterían a los niños a tales crueldades? ¿Son principalmente los mentalmente depravados, los económicamente empobrecidos o los de alguna otra categoría de personas desafortunadas?
“No hay un estereotipo”
De hecho el maltrato de los niños traspasa las barreras económicas, raciales y sociales. “No debería haber . . . estereotipo del padre que maltrata,” señala Virginia Coigney. “Si el problema se estudia en Baltimore, más padres serán negros; si se estudia en Salt Lake City, serán blancos. Los factores raciales dependen de la composición del grupo que se estudia.” La misma autora continúa y señala:
“El maltrato mismo de los niños rara vez se debe a que no les gusten los niños, mucho menos al odio. Los expertos, con pocas excepciones, están de acuerdo en que el padre golpeador ama al hijo que golpea. Si no a ese niño en particular, entonces a otros niños. Hay amplia evidencia de que el que maltrata a un niño quiere actuar de otro modo, y en la gran mayoría de casos él mismo llama sus actos a la atención de las autoridades apropiadas, evidentemente con la esperanza de proteger al niño de su enfermedad [la del padre]. Y ciertamente es una enfermedad. El maltrato de los niños se ha descrito como una enfermedad crónica con agudos y repetidos episodios traumáticos.”
¿Qué causa esta “enfermedad”? ¿Cómo puede una persona impedir que se apodere de ella?
Cólera incontrolada... ¿por qué?
Se ha hecho mucha investigación para poner al descubierto las causas del maltrato de los niños. Hay un elemento que está presente en casi todo caso. ¿Qué es? Según una entrevista con el Dr. C. Henry Kempe, un experto sobre el maltrato de los niños, más del 90 por ciento de los padres que maltratan a los hijos lo hacen debido a cólera incontrolada. ¿Qué es lo que la provoca?
A menudo la cólera resulta cuando surgen circunstancias para las cuales uno o ambos padres no están preparados. Tristemente la nueva circunstancia a menudo es el primer bebé de la pareja. “Muchas jóvenes no tienen la menor idea de lo que significa cuidar de un niño,” explica la Dra. Jane Gray, colaboradora del Dr. Kempe. “Nadie les dice acerca de cambiar pañales, combatir una fiebre, limpiar la comida derramada, levantarse de noche.” Algunos padres que están encantados de atender a un pequeño infante indefenso sucumben a la desesperación y rabia cuando el chiquillo comienza a caminar de aquí para allá, a salirse de su camita o corral y a ‘meterse en todo.’ Otros se las arreglan bien con niños mayores, pero no pueden hacer frente a los infantes.
Un factor principal en el maltrato de los niños es la vida urbana. Las ciudades superpobladas con la contaminación del aire y del agua y llenas de ruido crean una tensión que muchos adultos no pueden soportar. Con demasiada frecuencia los indefensos niños llegan a ser las víctimas cuando esos adultos pierden el dominio de sí mismos.
Señalando a otro factor en el maltrato de los niños, un artículo en el News de Detroit recalcó: “Los expertos están preocupados de que el brusco aumento en casos de maltrato de niños sea una consecuencia secundaria del desempleo creciente en la zona metropolitana de Detroit.” Los padres desempleados no solo sufren de un sentimiento de inutilidad, sino que se hallan en presencia de sus hijos por mayores períodos de cada día, en vez de solo la hora o dos que acostumbraban pasar con ellos al estar empleados. Los hombres rara vez están equipados para hacer frente a los chillidos, meneos y movimientos incesantes de los niños muy pequeños.
Sin embargo, las raíces del maltrato de los niños por lo general provienen de niveles más profundos, más personales. ¿Cómo es eso?
Los padres piensan que “no sirven”
Las personas ocupadas en eliminar el maltrato de los niños recomiendan con ahínco que los padres se miren a sí mismos. Estos padres a menudo abrigan esperanzas irreales respecto a sus hijos. ¿Por qué? Carole Bowdry, directora de un proyecto para niños maltratados en Dallas, Texas, señaló: “Muchos padres que acostumbran maltratar a sus hijos tienen poca estimación propia y se les ha hecho pensar que ‘no sirven,’ que no había modo de que pudieran realizar las esperanzas de sus propios padres. Como resultado, cuando llegaron a la madurez y tuvieron sus propios hijos, comenzaron a desempeñar el papel de que sí sirven por medio de decirles a sus hijos: ‘Ustedes no sirven, pero yo sí.’”
Afectados por la falta de amor, estos padres que sufrieron maltrato cuando niños a menudo esperan cosas imposibles de su prole. Comentando acerca de un estudio encabezado por el Dr. Kempe, el escritor Edward Edelson explica:
“Obviamente, cada caso es diferente. Pero el grupo del Dr. Kempe descubrió que un factor constante en casi todos los casos es que un niño maltratado llega a ser un padre que maltrata. Rechazados por sus propios padres, convencidos de su propia insuficiencia, tienen dificultades en establecer relaciones normales con otras personas y esperan mucho de sus propios hijos. Esas esperanzas nunca se realizan, porque ningún niño normal pudiera ser la criatura perfecta que quieren estos padres. Y así es que el niño es golpeado, para iniciar el ciclo de nuevo.”
Fueron similares los resultados de un estudio hecho por la Sociedad de Massachusetts para la Prevención de la Crueldad a los Niños. Este grupo investigó casos de maltrato de niños en 115 familias con 180 niños. Los resultados mostraron que en nueve de cada diez casos los que maltrataban a los niños tenían “graves problemas sociales.” En su mayoría son solitarios, con poca o ninguna asociación de grupo. Muchos de esos padres buscan satisfacer casi todas sus necesidades de compañía y afecto por medio de un niño (o niños). Consideran a los jóvenes como “adultos en miniatura” y requieren de ellos que desplieguen afecto, motivación y gobierno de sí mismo característicos de los adultos. Por supuesto, ningún infante o pequeñuelo puede cumplir esas esperanzas. Sin embargo, el que dejen de hacerlo se considera como una voluntaria desobediencia y se les castiga en conformidad.
Efectos de la “nueva moralidad”
Las actitudes para con la moral sexual han cambiado radicalmente en años recientes. Hoy es popular que los hombres y las mujeres intercambien sus parejas sexuales según su capricho. Sea cual fuere la opinión de usted sobre esto, ¿se había dado cuenta de que esto ha contribuido al aumento del maltrato de los niños? ¿De qué modo?
La Dra. Peggy Ferry, una neuróloga de niños en la Escuela Médica de la Universidad de Oregón, observa: “El nuevo amigo frecuentemente se enfurece ante el pequeño niño irritable. El niño le puede recordar el anterior amante de la madre, o quizás estorbe los planes de recreación de la pareja.” Fue un “amigo” semejante el que concibió las torturas mencionadas al comienzo de este artículo.
Ciertamente son trágicos los informes que siguen aumentando de niños indefensos maltratados, torturados y asesinados. Hemos considerado algunas de las causas principales del maltrato de los niños. ¿Cómo pueden los adultos luchar a brazo partido con las causas y vencer la inclinación de maltratar a niños pequeños?
Fuente: Santo Tomé al día

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