La Violencia contra los Niños

“Tengo siete años”

Diario de una criatura no nacida.

Vídeos de maltrato infantil

Pólvora sigue apagando la sonrisa a los infantes

14.12.10

Yamileth Cáceres
El Salvador.
Un niño de nueve años fue sometido a una intervención quirúrgica en el hospital Bloom ayer por la mañana. El objetivo de los médicos era curar las heridas que un cohete de vara le ocasionó en la mano izquierda. El infante fue hospitalizado el domingo por la noche con el pulgar destrozado y parte del índice y el dedo medio amputado. El doctor Carlos Alvarenga, jefe de la Unidad de Comunicaciones del centro infantil, informó que la explosión le fracturó los dedos. Ayer fue operado para tratar de reconstruirle elpulgar y curarle los otros dos miembros. La desgracia sucedió cuando participaba en una de las celebraciones en honor a la Virgen de

Guadalupe en San Salvador. El infante recogió un cohete de vara y se lomostró a su padre, de apellido Nolasco. Él le pidió que lo botara pero el niño desobedeció. Minutos más tarde estaba llorando. El artefacto le había explotado en la mano izquierdaHabía tratado de sacarle la pólvora y lo raspó sin imaginarse el peligro que corría. Ante la explosión y los gritos de una niña, la familia corrió al parque. Ahí encontraron al infante quien cubría su rostro con la mano derecha mientras la otra sangraba, recordó su padre mientras esperaba que terminara la cirugía. “Uno nunca se lo espera. Nos dan temor los cohetes. A los niños, más que
todo, les compramos volcancitos, pero estamos pendientes”, comentó la madre.Entre llantos, el menor les pedía perdón por haberles desobedecido.Cada vez que se miraba la mano lloraba, relata la señora. Este es el séptimo paciente lesionado con productos pirotécnicos que atienden en el hospital Bloom desde noviembre.
El 25 de octubre Francisco D, un niño de ocho años atravesó una situación similar. En su natal Cacaopera, en San Francisco Morazán, recogió un cohete de vara, lo manipuló y hasta lo golpeó con una piedra... Entonces le explotó en la mano derecha. Al infante le amputaron parcialmente dos dedos. Fue atendido en el Bloom y dado de alta el 3 de noviembre. Alvarenga manifestó que los morteros son los que producen fracturas y  desgarramiento de tejidos contrario al resto de la pólvora la cual origina quemaduras. Los niños que le sacan la pólvora a los pirotécnicos o queman volcancitos, suelen llegar con lesiones enel rostroyproblemas en los ojos. El silbador, pirotécnico prohibido, y las estrellitas producen lesiones profundas.


 NOTA:
En la expresión "el niño desobedeció", se da a entender que la culpa por dicho accidente es originada por el niño mismo, y no por su tutor. Esa forma de ser de los tutores, carentes de aprecio hacia sus responsabilidades son las que provocan el maltrato cruel contra los niños, ocasionado por los adultos. -

A un mes del crimen de su hija, la madre busca recuperar la libertad

7.11.10


PABLO SEGURA Y EXEQUIEL FERREYRA redaccion@elsoldiario.com.ar

 El 12 de setiembre, toda la provincia de San Luis se estremecía por una noticia policial. Días después, la conmoción se apoderaba de Mendoza y luego del país entero. Guadalupe Rebeca Di Falco, de apenas cuatro años, había sido asesinada brutalmente y sufrido innumerables maltratos durante, al menos, seis meses. Hoy se cumple un mes de aquel fatídico día y El Sol, en este informe, repasa lo que sucedió y lo que vendrá. Mientras la Justicia investiga a tres personas (entre ellas, la madre de la niña), se siguen sumando testimoniales, como la de la abuela de la pequeña y la de su presunto padre, un gomero de Maipú, quien comparecería hoy ante los tribunales (ver aparte). 

     El terrible caso de maltrato infantil se conoció cuando la pequeña fue hallada por personal policial en una casa de calle Los Inmigrantes al 1500 de la capital de San Luis. Estaba tendida en una cama, con evidentes signos de maltrato. Presentaba varias quemaduras de cigarrillo en el cuerpo, tenía un labio partido, el cráneo hundido, los codos luxados y hasta cabellos arrancados, entre otras lesiones, además de una avanzada desnutrición. Los efectivos dijeron que tenía lágrimas en los ojos y los pómulos. Sufrió hasta morir. 

    Toda esta brutalidad se atribuyó a la pareja que tenía el cuidado de la pequeña por decisión de su madre, Débora Di Falco, de 21 años, una joven maipucina que dio a luz a Guadalupe en nuestra provincia. A Miguel Ángel Riquelme (45) y Dora Videla (31), quienes hoy están acusados de homicidio doblemente agravado por alevosía y ensañamiento, el juez de la causa les dictó prisión preventiva y se encuentran en la cárcel de la capital de San Luis. La progenitora de Guada, como llamaban a la niña, también fue imputada por dos delitos: decidieron atribuirle abandono de persona doblemente agravado por el vínculo y supresión de identidad, y fue enviada a prisión. 

     Sobre su situación procesal, trascendió ayer que el viernes, a través de su abogada, Nidia Sartor, presentó la apelación a la prisión preventiva dictada por el juez Jorge Sabaini Zapata, la que será definida por una cámara de apelaciones. Con esto, Débora busca recuperar la libertad. El caso desnudó una realidad que pocos quieren ver pero que casi todos conocen. El hombre acusado por el crimen estaría involucrado en la trata de personas –principalmente con niños– y la madre de Guadalupe dejó a su hija en la casa de Riquelme y se prostituía tanto en Mendoza como en San Luis. En medio quedó la vida de la niña que sólo vivió cuatro años, aunque para ella fue una eternidad por los castigos recibidos. 

SIGUE LA CONMOCIÓN. Tan aberrante y salvaje fue el crimen de Guadalupe que los presuntos autores del hecho fueron encontrados en el mismo lugar, como si no tuvieran nada que ver con el episodio. Incluso, algunas fotografías de los medios de comunicación muestran a Riquelme apoyado en una pared con total tranquilidad, pareciendo desconocer que la chica que estaba a su cuidado acababa de ser hallada asesinada a golpes. Este hombre llamó a la policía y le dijo que la pequeña había caído del techo de la casa. A los pocos minutos estaba en una celda, porque su versión era inverosímil. Por esto, el titular del Segundo Juzgado de Instrucción, Jorge Sabaini Zapata, quien se hizo cargo de la pesquisa desde ocurrido el caso, no dudó en imputar horas después a este sujeto y a su pareja, con quien tenía seis hijos. Con el avance de la pesquisa, comenzó a escribirse una novela en torno a la madre de la niña. 

    Diez días después de que su hija fuera asesinada, Débora fue detenida cuando bajaba de un colectivo en Jocolí, Lavalle, con la intención de ir a la casa de su madre. La joven quedó alojada, en aquellos días, en la Oficina Fiscal N°6 de Las Heras, por la denuncia de averiguación de paradero que había radicado su madre, Graciela Di Falco. Al llegar a la dependencia, rompió en llanto y empezó a hablar del crimen, hasta admitir que se enteró de la muerte de Guadalupe por la red social Facebook. Ese mismo día, mientras era indagada en Las Heras, a 200 kilómetros, en el Cementerio Parque de la Quebrada de San Luis, era inhumado el cuerpo sin vida de su hija. 

    Sólo asistieron efectivos de Homicidios y la defensora de Menores de la provincia puntana, Rina Mercau. A partir de allí, la Justicia puntana empezó a transitar lo que, tal vez, se trasformó en uno de los casos más conmocionantes de la vecina provincia. El viernes 24, una comitiva de efectivos policiales puntanos llegó hasta Mendoza, y Débora fue retirada del penal de El Borbollón para ser trasladada a San Luis. El viaje fue seguido por decenas de periodistas de ambas provincias. A esta altura, la pareja acusada de homicidio ya estaba alojada en la penitenciaría con prisión preventiva. 

     La joven de 21 años fue trasladada directamente al Juzgado de Instrucción N°2. Allí, la esperaban los pesquisas y una manada de periodistas. Volvió a llorar y no declaró, para luego pedir ver las fotos de su hija, aunque los sabuesos no se lo permitieron hasta días después. De esta forma, Débora quedó incomunicada y recién tres días más tarde se sentó frente al juez para declarar. Eran las 10.15 del miércoles 29 cuando la madre de Guadalupe empezó a ser indagada por los funcionarios judiciales. Su relato se extendió por más de siete horas y quedó plasmado en 30 hojas. Contó que decidió dejarle su hija a esta pareja para viajar a Mendoza con el objetivo de prostituirse. 

    La intención era, según ella, reunir dinero, para luego recuperar a Guadalupe. Amplió que consumía cocaína, detalló su tormento desde pequeña y entró en un shock –que duró unos treinta minutos y se requirió de personal médico para calmarla– al ver las fotos de su hija muerta. En ese sentido, sobresalió una frase de Débora: “La mataron porque me escapé de un prostíbulo”. Eso es investigado por los sabuesos. La joven declaró cada detalle de su vida y también de su otra hija, Fátima, quien lleva el apellido Riquelme. Esta niña, de poco más de un año, nació en San Luis y Débora se hizo pasar por Dora Videla en el hospital. 
 
       La instrucción señala que Riquelme vendió a esta criatura por “unos 40 mil pesos”. Esto le generó a Débora Di Falco sumar otra acusación, esta vez, por supresión de identidad. Por este expediente, la jueza de Familia Viviana Elizabeth Oste difundió un comunicado de prensa en las últimas horas dando a conocer algunos puntos sobre el tratamiento de la noticia, en lo que respecta a la vida de la hermana de Guadalupe. “Disculpen no poder brindar mayores detalles sobre el caso, me lo impide la ley. Por ello, merece la redacción del presente comunicado, a partir del cual es responsabilidad de todos permitirle a la menor que desarrolle su vida en paz y tranquilidad, gozando de sus derechos”, señala el escrito, y concluye: “A los comunicadores sociales y a todos quienes se han preocupado por la situación de la niña y su futuro, quiero transmitir tranquilidad y pedirles que confíen en el accionar de la Justicia.

     Hacerles saber que lo que he resuelto y lo que resuelva en el futuro tendrá un solo bien y un solo interés protegido: la menor”. Así las cosas, con dos personas seriamente comprometidas en el homicidio, la Justicia continúa con la pesquisa. En las últimas horas trascendió que serían citados a declarar la abuela de la niña y el supuesto padre de la menor, quien aseguró no ser el progenitor de Guadalupe. Mientras tanto, la sociedad aún sigue conmocionada por el hecho. Marchas y pedidos de justicia se multiplican día a día. El mensaje es simple: que se haga justicia y que estos hechos no se repitan más.


El caso de Guadalupe, la niña mendocina torturada y asesinada en San Luis hace un mes, te sacude el pensamiento. Te estremece. Te eriza la piel. ¿Qué motiva a una o varias personas a cometer semejante acto de crueldad contra una criatura de apenas cuatro años? Es un misterio y cuesta hallar una respuesta. Seguramente debe estar enlazada a sus crianzas. Los casos existen y difícilmente no sigan ocurriendo. Perpetua sería la condena más adecuada para quienes lo hicieron y destrozaron la vida de una niña que se merecía cuidados y amor. Podemos escribir cien mil palabras en contra de este tipo de actos que están más ligados al salvajismo que a acciones de seres humanos civilizados. Pero qué nos lleva a nosotros, los ciudadanos, a castigar con calificativos despiadados y a condenar, antes de que lo haga la Justicia, que se encuentra en plena etapa de instrucción, a su madre, Débora Di Falco, sin conocer desde la entraña los motivos que la llevaron a dejar a su hija en manos de terrestres que luego la torturaron y asesinaron y merecen el peor de los castigos previsto en el Código Penal Argentino.      En Facebook se abrió una cuenta llamada Yo Pido Justicia para Guadalupe Di Falco, y la opinión pública contra la joven de 21 años nos lleva seriamente a reflexionar. Deja mucho que desear el pensamiento ciudadano y no aporta ni una idea constructiva. Es devastador. Los miembros de la red social que allí dejan plasmada su opinión son durísimos y piden, entre un sinfín de castigos, la muerte para Débora. No hay ni una crítica positiva que ayude a evitar la presencia de estos casos en las barriadas. El debate productivo vinculado a la prevención y a evitar el maltrato infantil está ausente. Para ayudar a construir un país más seguro, lejano a esta triste realidad que nos cuesta asimilar, la opinión colectiva, que hoy más que nunca está democratizada a través de la redes sociales, debería  presentar otro giro, orientado más a la solución de los conflictos y no al fomento del agravio de personas que parecen déspotas. “Me gustaría conocerle la cara a esa yegua, gritarle y maltratarla hasta el cansancio!!! Hay que entregarla al pueblo de San Luis y lapidarlaaaaaa”, escribió Silvana en el muro.     “Qué clase de ‘madre’ abandona a una hija tan bonita como ella para ir a joder?; ¿qué clase de ‘madre’ permite que torturen a su hija? He conocido mujeres que no quieren a sus hijos pero ellas, por lo menos, los dejan para adopción, otras cuidan a sus hijos como oro, le hacen frente a todo sin importar quién sea, pero esto? es una atrocidad. Eso es de poca mujer, una que no sabe valorar la criatura que tenía sólo por darle bola a la joda. No te mereces la muerte ni la cárcel, no... no... no... Vos te mereces la tortura de por vida; el castigo de haber nacido, de dejar a tu hija en mano de otro, de no cuidarla... sos joven pero boluda a la vez...”, escribió otra joven. “Hija de puta, gata de mierdaaa... Sidosa de mierdaaa... Ojalá que te hagan lo mismo como le hiciste a tu propia hija, hdp”, expresó Soii Maxii. Después de leer esto, cuesta creer que convivimos con personas que tienen como grito de guerra la pena de muerte ante la aparición del delito.      Débora Di Falco, que hace poco dejó la adolescencia, no fue una buena madre porque tampoco tuvo una buena madre. Estuvo en un orfanato a los 5 años, porque su mamá, Graciela, tampoco la protegía del mundo exterior. La dejaba sola en la calle. No tuvo un modelo a seguir. A los 14 volvió a un hogar estatal y, al poco tiempo, comenzó a prostituirse. Lo reconoció ante el juez de la causa. Seguramente, Débora sabía que su pequeña no estaba bien cuidada en la casa de los homicidas y por esto le corresponde algún tipo de castigo que la Justicia determinará. Sin embargo, algunos prefieren que siga el trágico camino de su hija y sea asesinada, si es mejor, después de torturada. Otros, los más centrados, no.

El juez de la causa, Jorge Sabaini Zapata, citará en los próximos días a la madre de Débora, Graciela Di Falco. Muchas de las personas que han declarado en el expediente aseguran que la mujer “tiene un importante grado de culpabilidad” en el hecho. Por otro lado, trascendió que Humberto Núñez, quien es propietario de una gomería en Maipú, comparecerá hoy ante los juzgados puntanos, ya que Débora Di Falco dijo, durante su indagatoria, que es el padre de Guadalupe, situación que el hombre desmintió ante la prensa.

Hoy habrá una nueva marcha   El revuelo que causó la noticia provocó, rápidamente, que la sociedad se movilizara. Primero en San Luis, donde más de 2.200 personas realizaron una marcha exigiendo justicia por el crimen de la pequeña. Los puntanos caminaron por las principales calles de la Ciudad bajo el lema: “No nos callemos más”. Luego, fue el turno en Mendoza, donde el sábado 25 de setiembre se realizó una marcha que reunió a una importante cantidad de gente, aunque sin alcanzar la multitud de la primera en San Luis. Hoy en la provincia puntana habrá otro reclamo popular frente a los tribunales.
 Los testimonios en el expediente que está por comenzar su cuarto cuerpo son de lo más variados. Hablaron desde policías y forenses hasta vecinos de la niña. “No me quieren, duermo con los perros”, le comentó Guadalupe a Mary, una mujer que habló con la pequeña un mes antes de que fuera asesinada. Esa mujer habló con la Policía y los uniformados la derivaron a la Justicia, donde no encontró una respuesta que ofreciera una solución al problema

Los niños invisibles

JESÚS PALACIOS 03/11/2010
Casi todos los niños y las niñas encuentran en su familia la protección, el afecto y la estimulación que necesitan y a que tienen derecho. Según el siglo XX fue avanzando, los derechos infantiles fueron reconociéndose y haciéndose efectivos. Aunque asediada por muy diversos problemas, la infancia occidental cuenta hoy con muy elevados niveles de bienestar, protección y satisfacción de sus necesidades. Lamentablemente, existen también niños y niñas para los que la situación es muy diferente. Para ellos, su familia no es fuente de protección, sino de riesgo e incluso de maltrato, pues el maltrato infantil suele ocurrir en el interior de la familia. Es muy difícil determinar a cuántos niños y niñas afecta el maltrato, porque en su mayor parte se esconde de puertas adentro. En España, el maltrato grave conocido por el sistema de protección de infancia supone como mínimo 15.000 casos nuevos por año.
Cuando la familia abandona o maltrata, el Estado y sus instituciones tienen el deber de proteger. En algunos casos, la protección implica separar al menor de su familia temporal o permanentemente, según corresponda. Nuestra legislación establece que cuando un menor ha de salir de su familia, la alternativa prioritaria debe ser otra familia, en acogida o en adopción, según el caso. De acuerdo con la ley, las alternativas familiares deben ser siempre privilegiadas sobre las institucionales. Existe una apabullante evidencia científica que muestra las graves desventajas de la institucionalización. Y aunque es cierto que las instituciones para menores son cada vez mejores, no es menos verdad, que siguen siendo instituciones.

Los humanos estamos hechos de un material que en la infancia necesita dedicación individualizada, compromiso personal, presencia y disponibilidad habitual de buenas figuras de apego. Es por ello lógico que la ley dé clara prioridad a las alternativas familiares frente a las institucionales como mejor respuesta al supremo interés del menor.
Papel mojado, por desgracia. Aunque las estadísticas españolas de protección de infancia son pobres, en 2008 (último año del que hay cifras oficiales disponibles), unos 11.000 menores entraron en instituciones de protección, mientras que aproximadamente 4.000 pasaron a acogimiento familiar o adopción nacional. Es decir, que de los menores españoles necesitados de protección, las tres cuartas partes van a parar a instituciones (la alternativa sin duda menos recomendable) y solo la cuarta parte va a familias.
Lo que ocurre en los países de nuestro entorno es lo contrario, porque en ellos o no hay institucionalización infantil o la existente es excepcional. España es uno de los países que más niños trae de fuera, a través de la adopción internacional, y uno de los que más menores nacionales mantiene en sus instituciones. Paradoja y anomalía tan incomprensibles como inaceptables. Pero este escándalo parece no quitar el sueño a nadie. En los centros, los niños se vuelven invisibles. Y en ellos (a veces peregrinando de uno a otro) pueden pasar muchos años de su infancia y adolescencia. Y cuanto más tiempo pasan en ellos, menos fácil es encontrarles una alternativa familiar y más daño acumulan. Por desgracia, son muchos los que entran pequeñitos y permanecen luego institucionalizados durante buena parte de su infancia, si no más.
En los últimos años, el sistema de protección de la infancia español se ha visto atrapado entre dos tsunamis. Por un lado, el de la adopción internacional, que tan positiva ha sido y al que tantos recursos se han dedicado. Por otro, el de los menores inmigrantes no acompañados, a los que hay que prestar atención inmediata y urgente. En medio, alejados de cualquier prioridad, los menores españoles necesitados de protección.
La institucionalización de la infancia es la medida menos recomendable, pero la más fácil de gestionar. Es mucho más sencillo contratar a profesionales para centros que buscar familias adecuadas y apoyarlas eficazmente. Pero lo más fácil para la Administración no siempre es lo más conveniente para los administrados. Cuando estos son niños y niñas que han tenido muy adversas experiencias familiares, y que lo que necesitan son vivencias reparadoras y terapéuticas, la institucionalización es sin duda lo menos deseable. El riesgo vivido en la familia es sustituido por los riesgos inherentes a la institucionalización, que son tantos como bien documentados y que afectan sobre todo al desarrollo emocional y la salud mental, pero también al rendimiento escolar y la integración social presente y futura. En la mayor parte de los casos, las instituciones no causan esos problemas, pero no sirven para resolverlos y con frecuencia contribuyen a agravarlos.
Habrá quien piense que, como suele ocurrir, lo mejor (acogimiento familiar o adopción) será mucho más caro que lo menos deseable (institucionalización). Pero es justo lo contrario. Un menor en un centro de protección español cuesta en torno a 3.000 euros al mes (bastantes son mucho más caros), frente a los 300 que puede implicar un acogimiento familiar (la mayoría no recibe ni siquiera eso y unos pocos acogimientos implican más coste). En adopción nacional, el coste es cero. No hay que hacer acogimientos familiares o adopciones porque sean más baratos, pero la alternativa menos deseable es además desproporcionadamente más cara. Mucho mejor gastado estaría ese dinero en prestar un adecuado apoyo, tanto profesional como económico, a buenas familias acogedoras.
Los responsables de la protección infantil española (comunidades autónomas de todo color político) siempre encuentran excusas para mantener este estado de cosas. El último pretexto para explicar nuestras altas tasas de institucionalización son los menores inmigrantes no acompañados, que en realidad solo contribuyen a aumentar un contingente formado sobre todo por niños, niñas y adolescentes españoles. Además, conviene recordar que también hay menores inmigrantes que llegan a otros países europeos y en los que mayoritariamente van también a familias acogedoras.
Otro gran pretexto es la falta de familias que se ofrezcan para acogimientos o adopciones nacionales, cuando lo que realmente falta son campañas sistemáticas y eficaces para promoverlas, primero, y medios para hacer luego su experiencia satisfactoria y atractiva. ¿Cuántas familias saben que cerca de su casa hay niños y niñas que están en centros y que necesitan un hogar en el que recibir el beso de buenos días, la charla alrededor de la mesa sobre cómo ha ido la mañana en el colegio, el rato de juego por la tarde, la lectura al pie de la cama cuando el día termina, el abrazo cuando la herida duele?
Sobran excusas y falta compromiso. Un compromiso claro, decidido y firme por una progresiva desinstitucionalización de nuestra infancia, con fecha puesta y empezando por los más pequeños. ¿O es que en un país tan solidario como España no hay de sobra familias dispuestas a que el año que viene fuera posible que ningún menor de dos años pasara una sola noche en un centro de acogida? Y si eso se hiciera bien, ¿no habría al año siguiente familias suficientes para que ningún menor de seis años pusiera el pie en una institución? Esas familias existen, pero hay que querer y saber buscarlas, atraerlas, prepararlas, apoyarlas y hacer que su experiencia sea satisfactoria. Para los niños y niñas implicados, sin duda lo será.
En los dos últimos años, una comisión del Senado ha estado analizando esta problemática. Las decisiones que de ella salgan deben acabar con tanto riesgo para quienes necesitan protección, con tanta y tan injustificable institucionalización. Mientras eso no ocurra, nuestro sistema de protección, cargado de excusas, estará incumpliendo la ley que debería ser el primero en cumplir. Porque es seguro que el supremo interés del menor no está en su institucionalización.
Jesús Palacios es catedrático de Psicología Evolutiva y de la Educación de la Universidad de Sevilla.

Acusados la madre y el padrastro del bebé de Bayamón

Por Osman Pérez Méndez / operez@elnuevodia.com
Bayamón - El juez Joel Cruz Hidalgo encontró anoche causa para arresto contra Cynthia Muñoz Vargas y Jorge Luis Cruz Fernández, tras radicársele a cada uno un cargo de maltrato infantil contra el bebé de dos años que desde el lunes se encuentra en el Children's Hospital de esta ciudad en condición crítica.
Ambos serían ingresados en prisión anoche mismo, ya que el juez les fijó una fianza de $3 millones a cada uno, sin derecho al 10%. La vista preliminar quedó pautada para el 16 de noviembre según informó la agente Celia Pagán, a cargo de la investigación.
Muñoz Vargas sería ingresada en la Cárcel de Mujeres de Vega Alta, mientras que el sujeto, quien tiene antecendentes criminales, en la Cárcel Regional de Bayamón.
La pareja era considerada sospechosa por las fracturas en el cráneo y las costillas del bebé. De acuerdo a la agente Pagán, Muñoz Vargas tiene otros dos hijos en República Dominicana, cuyas edades se desconocen.
Indicó que además la mujer, de quien confirmó es indocumentada, tuvo otra niña que murió en circunstancias extrañas en su país. La mujer alegó que se debió a una bacteria.
Pagán informó además que Muñoz Vargas declaró que había intentado dar en adopción al bebé que se encuentra en la unidad de intensivo del Children's Hospital. Pero no precisó las razones por las cuales no se completó el proceso.
De acuerdo con Pagán, la mujer es adicta al crack y la marihuana, mientras que el padrastro del bebé, al crack y la heroína, supuestamente.
Al momento, ninguno de los dos tiene asistencia legal. A Cruz, que fue llevado primero al tribunal alrededor de las 8:00 de la noche, le acompañó un hermano de nombre Melvin. Unos diez minutos después llevaron a Muñoz Vargas. Fueron mantenidos separados hasta que fueron presentados ante el juez de turno.

¡No más maltrato a menores!

Sara M. Justicia Doll / Primera Hora

Que tres menores entre seis y diez años hayan sido utilizados como mulas y que hayan aprendido a utilizar armas, según las acusaciones del más reciente caso de maltrato infantil, en Utuado, es algo que no debe tolerarse.

Al ser cuestionada sobre este abominable caso que se da en medio de una vorágine de otras incidencias similares registradas en la Isla durante los últimos meses, la secretaria de la Familia, Yanitsia Irizarry, sostuvo que “la Ley 177 tiene dos áreas, el aspecto criminal y el civil. La persona que comete el delito de maltrato no tiene derecho a permanecer con la custodia de los niños. Quien realmente por omisión o silencio permite que un menor en su núcleo sea maltratado no debe ser considerado para asumir la custodia del menor de edad”.

La titular dijo que el problema del maltrato es “complejo” y reiteró la necesidad de enfatizar la “prevención”.
Irizarry pasó a explicar que, para reforzar la labor de sus trabajadores sociales, visitó recientemente el estado de Florida donde los funcionarios del Gobierno encargados de la protección de los menores utilizan aparatos inalámbricos desde los cuales se comunican con las oficinas regionales.

Irizarry descartó que haya habido una reducción en la plantilla de trabajadores sociales y aseguró que las estadísticas de los casos de maltrato se están digitalizando.

“Podemos decir que al mes se reciben 500 llamadas y que bajo investigación hay 14,000 casos en manos de trabajadores sociales”, dijo.
La catedrática de la Escuela de Trabajo Social de la UPR Cynthia Rodríguez-Parés señaló que “los padres en el caso de Utuado verdaderamente no tienen la capacidad para retener la custodia de los menores, no tienen capacidades protectoras, ya que han expuesto a los menores a actividades que atentan contra su desarrollo y estabilidad emocional”.
Agregó que el caso del matrimonio que se le acusó de sostener orgías con sus hijos menores en Morovis, durante el mes de octubre, podría apuntar a que, en los municipios de la montaña, el aislamiento puede ser un factor que propicie estas conductas.
“Hemos encontrado que en las regiones aisladas se dan con mayor frecuencia los casos de abuso sexual, maltrato, explotación de menores. El aislamiento, la lejanía y la ausencia de vecinos pueden resultar en el desarrollo de estas prácticas, así como lo inverso, que personas que incurran en estas conductas busquen dichos escenarios”, dijo la experta.
Según la trabajadora social, las personas que maltratan a los menores están severamente enfermas, son perversas y pueden derivar placer del dominio de los pequeños y de la distorsión de la realidad.

Venezuela es líder regional en lucha contra el maltrato infantil


Ciudad Bolivar, 05 Nov. AVN .- Venezuela se ha convertido en los últimos años en la nación latinoamericana que más esfuerzos hace para reducir los niveles de maltrato y abuso en niños, niñas y adolescentes.
Así lo indicó en Ciudad Bolívar, estado Bolívar, la defensora del Pueblo, Gabriela Ramírez, quien instaló el I Encuentro Regional del Sistema de Protección al Niño, Niña y Adolescente, en el que participan diversas instituciones que velan por los derechos humanos de la población.
Ramírez dijo que “Venezuela fue el primer país de Latinoamérica en crear leyes que prohíben expresamente el maltrato infantil, incluyendo cualquier forma de castigo corporal como forma de educar al infante”.
Por otra parte, explicó que el encuentro instalado este viernes en Ciudad Bolívar servirá de punto de encuentro para que las diversas instituciones vinculadas al sistema de protección de los menores, derechos humanos y justicia levanten un diagnóstico sobre sus fortalezas y debilidades.
“Esto permitirá afinar el trabajo que hacemos y determinar qué áreas deben atenderse en el futuro cercano desde el punto de vista legal y social para que los menores se encuentren realmente protegidos y asistidos en todos sus derechos”, señaló la defensora.
Informó que en el evento participan la Defensoría del Pueblo, el Consejo Nacional Electoral (CNE), el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y los consejos municipales de Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes que operan en todo el estado Bolívar.
Además, señaló que el esfuerzo de estas instituciones no basta por sí solo, sino que se requiere que el resto de la sociedad venezolana apoye la lucha por erradicar la violencia contra los niños en todas sus formas.
Al respecto, hizo un llamado a los medios de comunicación a convertirse en colaboradores de la campaña por el derecho de los infantes al buen trato y a la educación adecuada.
“Hay temas en los que los medios pueden ayudar, no sólo en la divulgación de la información sobre la campaña sino también contribuyendo a disminuir la carga de mensajes sexualmente explícitos y violentos que se emiten, lo cual no se vincula tanto con un derecho a la libre expresión sino con un problema que está afectando a nuestros niños y niñas”, agregó.
Igualmente, explicó que el tema de la violencia debe ser manejado de manera responsable.
Señaló que “contrariamente a lo que pretenden decir los medios, los índices de homicidios que se registran en el país están vinculados a la violencia más que al simple estado de inseguridad que pudiera existir”.
Enfatizó que luchar contra la violencia en la sociedad es un compromiso que deben tener todos ciudadanos y todas las instituciones públicas y privadas del país.
16:48 05/11/2010

Recorrido en contra del maltrato infantil

2.11.10

Por Liz Sandra Santiago
Cerca de 5,000 propietarios de vehículos todoterreno se reunieron hoy en la décimo tercera edición de “La Vuelta a Puerto Rico en 4x4”, esta vez llevando el mensaje de “No más violencia contra la niñez”.
Según Doris Ramírez, coordinadora del evento,   la cantidad de vehículos que se dio cita en el centro comercial Plaza Río Hondo Mall en Bayamón para partir en caravana rumbo a Dorado, superó las expectativas que tenía Emilio Colón, organizador del grupo y presidente de 4Wheels Events.
Los participantes también gozaron de un día familiar en el Gran Parque Agro Turístico, Ecológico y Recreativo El Dorado con  un mercado agrícola, actividades en la granja, feria de artesanía y música típica en vivo.
Como invitados especiales estuvieron presentes el locutor Erick Valcourt y Damaris Rivera, representante del Hogar Forjadores de Esperanza, que presta ayuda a  niños removidos de sus hogares  o deambulantes.
La próxima actividad del grupo será el 14 de noviembre. Los interesados pueden obtener más información a través del ‘Fan Page’ Rancho - Monroe Shocks en la red social Facebook.

Maltrato infantil en refugio temporal

Ruth Pérez Magaña

Villahermosa, Tabasco.- En medio de la contingencia, el Sistema DIF Tabasco ha detectado cuatro casos de maltrato infantil dentro de los albergues y estos casos fueron en el refugio temporal de la Piedra Angular.

Estos hechos se trata de niños que estaban siendo maltratados en sus espacios habitacionales, pero que no se habían detectado por la falta de la denuncia, "pero como es tan grande el estado y nadie comenta esos casos, muchas veces no se conocen, fundamentalmente son niños y personas con discapacidad", confirmó la directora del organismo asistencial Karin Margarita Beer Guttler. 

Por ello dijo que esos padres pueden incluso perder la custodia de los menores, pues a través de la Procuraduría de la Defensa se hace la investigación para determinar los casos y en base a la pruebas se fincan responsabilidades

"Pueden perder la patria potestad de sus hijos si se detecta y comprueba el maltrato. A veces es físico, verbal, psicológico, e incluso sexual. Hemos encontrado niños con maltrato sexual, por eso seguimos con la campaña No Te Calles, Habla".

Añadió que estos casos no fueron búsquedas intencionadas, ya que este tipo de situaciones afloran en los albergues de manera normal, "nosotros sólo detectamos cuando vemos cada menor que nos muestran algunos aspectos propios de cuando se es victima de maltrato y ahí intervenimos". 

GARANTIZADA ATENCION EN ALBERGUES

Por otra parte Beer Guttler agregó que al momento se tienen 150 alberges registrados con más de 10 mil personas atendidas, y por instrucciones de la presidenta del patronato Teresa Calles de Granier se están sumando a todos los DIF Municipales para la atención de los refugios. "Vienen preocupados por que perdieron sus pertenencias pero nosotros les decimos que lo más importante es la vida, lo primero es la seguridad y la salud", sostuvo.

Finalmente precisó que la situación en las zonas bajas de Centla se está agravando por ello trabajan en reubicar a estas personas y que sean atendidas en refugios, "todavía se está haciendo la labor, estamos tratando de convencerlas por su seguridad principalmente de los niños, nos interesa la protección de los menores, de los ancianos y de los discapacitados".

Vecinos escrachan la casa donde fue ultrajada la niña de Los Pocitos

Tras la publicación de un video en el que se retrata el maltrato físico y psicológico al que se sometía a una menor de edad en la localidad de Los Pocitos vecinos de la zona escracharon este miércoles la casa donde la pequeña era violentada.
Los testimonios obtenidos en la zona describen con crudeza el delito cometido por los familiares de la niña.
"Nos hartamos de ver cómo la maltrataban. A veces escuchábamos cómo le pegaban con una ojota y cómo la obligaban a insultarse a sí misma. La hacían correr horas en el patio diciéndose así misma: ’soy una meona, soy una podrida’. Hasta parece tener quemaduras de cigarrillos. Las pocas veces que salía a la vereda la veíamos llena de moretones. Era como estar ante un monstruito", comentó Eliana Colletti a los medios presentes.
El relato de los pobladores de Los Pocitos expone con crudeza el terror al que se sometió a la pequeña. "La chiquita estaba siempre sucia, descuidada. Incluso, durante la ola polar pasada, la sacaban afuera casi desnuda, sólo con un chaleco. Ni siquiera sabemos si le daban de comer: es tan flaquita que parece desnutrida".
"Cuando los policías vinieron a buscarla, ella les dijo que tenía hambre. Le quisieron dar un caramelo y contestó que no, que quería mate cocido, que hace mucho que no tomaba eso. Nos dio pena a todos. Sin embargo, cuando el comisario le preguntó por qué tenía todos esos golpes, ella aseguró que se los había hecho al caer de la bicicleta. Creemos que le enseñaron a decir eso, porque los moretones son recientes", agrega otra vecina presente en el escrache a las bestias que perpetraron el delito. 
El pedido generalizado de toda la sociedad tucumano pareciera ser que la niña no deba convivir con los autores de tan aberrante hecho, que la justicia juzgue y aplique las penas previstas en el ordenamiento jurídico y que desde el ejecutivo provincial se estructuren herramientas para brindar soluciones para este tipo de casos en los que se atenta contra la vida de

Caso de maltrato infantil en Los Pocitos

El caso del video de la menor maltratada en Los Pocitos tomó repercusión nacional durante el transcurso de este miércoles. Diferentes medios del país retrataron lo que fue una primicia del medio tucumano La Gaceta, sin siquiera reflejar la fuente original de dicha información.
Cada canal, respetando su estilo, graficó lo acontecido en nuestra provincia luego de que se hizo público el contenido del video tomado de la pequeña ultrajada.
Los noticieros de canales como América y C5N apelaron a la edición del video empleando una llamativa musicalización que , amén de buscar un impacto emotivo, terminaron por quitarle seriedad a lo denunciado por el matutino La Gaceta.
Diarios digitales de diferentes puntos del territorio nacional se hicieron eco del maltrato a la menor y también reflejaron en sus sitios de internet crónicas sobre lo acontecido.

Maltrato infantil en la escuela "Benito Juárez

La directiva del plantel escolar "Benito Juárez", es acusada de abuso de poder y maltrato infantil por parte de un grupo de padres de familia, cuyos hijos estudian en dicha institutición.
De acuerdo a la denuncia hecha a la redacción de AGUAS, la directora de dicha escuela ubicada en la delegación Pocitos, tiene actitudes déspotas y agresivas con los niños, hasta el punto de humillarlos y negarles la entrada a dicho plantel sólo por una mera cuestión discriminativa.
Según lo expresaron, el caso más reciente tiene que ver con un niño de primer grado quien fue sometido a empujones y agresiones verbales por parte de la directora de nombre Margarita Sandoval.
Y es que según dicen, la semana pasada cuando personal del sector salud arribó a la escuela para vacunar a los niños, la puerta de la escuela quedó abierta y ante el descuido de los maestros un pequeño salió del plantel y estuvo a punto de ser atropellado.
Sin embargo, una vendedora ambulante interceptó al niño evitando el accidente, pero lo regresó a la escuela a empujones y regaños, tirándolo al suelo y humillándolo ante maestros y demás alumnos.
Ante ello, la directora apoyó la acción de la vendedora y continuó el maltrato hacia con el niño, a quien en ese momento sacaron de la escuela y le negaron nuevamente la entrada.
Según la denuncia, al día siguiente la madre del menor lo llevó a la escuela para aclarar la situación con la directora, quien aseguró que el niño era una verguenza y no lo volverían a recibir.
Por tanto, un grupo de padres en señal de solidaridad han apoyado a la madre del menor en la petición de que se regularice la situación del pequeño, así como el que la directora sea sometida a algún tipo de sanción o en su caso la destitución de su cargo, por causar daños sicológicos a los infantes.
Además, aseguran que la mesa directiva de padres están en complicidad con la dirección en cierto tipo de intereses, aunado a que la vendedora ambulante tiene ciertos privilegios dentro del plantel del que hasta posee llaves para entrar cuantas veces quiera.

Violencia intrafamiliar está disparada en el Huila


LA NACIÓN, Neiva
Las cifras de Medicina Legal dejan al descubierto una grave problemática en el departamento y en Neiva. Los abusos sexuales y ataques contra los niños son el pan de cada día. El tema fue analizado durante la semana. LA NACIÓN presenta  las principales experiencias de la jornada.
Las cifras no paran y parecen desnudar diariamente la violencia contra los niños en el Huila. Abusos sexuales, agresiones físicas y verbales fueron reveladas y analizadas durante la semana en el IV Congreso Latinoamericana organizado por la Gobernación del Huila, Secretaría de Salud Departamental y la Corporación Humanizando.
Un total de 540 casos de maltrato infantil y 116 abusos sexuales contra menores de edad en el departamento (81 en niñas), en lo que va corrido de 2010, son  cifras  de la Secretaría de Salud del Huila que alarman.
Todo porque los números apuntan a que cada 30 días se presentan 54 casos de maltrato infantil, es decir, más de uno diario. Eso sin contar con los episodios no reportados que, según especialistas, son aún más grandes.
Las cifras del Huila apuntan a que durante 2009 se registraron 361 denuncias por violencia infantil, mientras que hace dos años fueron 265.
“La violencia intrafamiliar en este departamento es alta. Hay casos que se han denunciado pero no creo que el Huila  esté dentro de las más altas del país. Noticieros nacionales colocaban a este departamento con una violencia de género supremamente grande. Inmediatamente investigando vemos que está en un lugar 29 que nos indica que no es la más alta sin que ello quiera decir que sea el número de casos de violencia contra los niños es alto”, explica Luz Helena Saavedra, directora de la Corporación Humanizando.
Neiva, situación de alarma
En Neiva la situación es de alarma porque la cifra de niños violentados llegó a las 243, seguido de 46 casos en Pitalito, 15 en Saladoblanco, 13 en Garzón, 8 en Timaná y seis en Isnos, entre otros durante 2009.
María Eugenia Alzate, directora del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar en el Huila, dice que 140 casos de violencia infantil llegan desde todos los municipios cada mes a su despacho. Y solo en septiembre de 2010 ingresaron 25 casos de abuso sexual en menores de edad registrados en el departamento.
No obstante, la violencia intrafamiliar es un cáncer que se extiende en todo el país. Medicina Legal concluye que durante el año pasado 14.094 casos de violencia intrafamiliar fueron recepcionados en Colombia, 175 más que en 2008.
De estos 6.602 fueron hombres y 7.492 mujeres. Los padres fueron los principales protagonistas de los maltratos (4.430 casos), seguido de la madre (3.760 denuncias). El padrastro (1.155 casos) y hasta el suegro con 40 hechos.
Los abusos sexuales contra niños aterran en el país. Cada 14 minutos un niño es abusado en Colombia, dice Saavedra, directora de la Corporación Humanizando, quien destaca que en el 93 por ciento de los casos, los abusadores están dentro de las casas de las víctimas.
El abuso se relaciona estrechamente con el descuido de los padres de familia, falta de vigilancia de los acudientes que deben laborar mientras los chicos quedan en casa con desconocidos y la confianza que los progenitores dan a estas personas”, expresa Saavedra.
Curiosamente, dice Medicina Legal, a las mujeres las agreden fácilmente los domingos, mientras que a los hombres los miércoles. Las razones del por qué de los días es aún desconocida, pero así lo arrojan las cifras.
Interrogante y víctimas
¿Qué está pasando?, ¿Están denunciando más? María Victoria Zambrano, abogada representante de las víctimas y sobreviviente de violencia porque fue abusada sexualmente, cree que las víctimas van en aumento.
“La problemática estaba minimizada por la falta de denuncia pero ante la sensibilización frente al tema y la concientización por parte de las entidades responsables para atender esta problemática, ha aumentado el índice de denuncia”. Para Zambrano es claro que no es que antes no sucedieran hechos de violencia infantil contra los menores de edad, entre ellas, violaciones.
Sin embargo, ante las cifras tan altas y los niños que quieren denunciar los abusos de los mayores, fallan  las instituciones porque no brindan la confianza necesaria.
“Los organismos que atienden estos casos deben mirar a los ojos de la víctima, tienen que entender el infierno por el que pasa una mujer que ha sufrido violencia intrafamiliar, un niño, una niña que ha sido víctima de abuso sexual. Tienen que respetar los derechos de la víctima, conocer la problemática”, recomienda la especialista.
La abogada, quien fue abusada sexualmente cuando niña y su caso develado a su mayoría de edad, les pide a las víctimas que piensen que el victimario les quitó demasiado.
“Hay oportunidades de salir adelante, de volver a construir su vida a pesar de lo que haya sucedido.  Lo que sucedió duele pero es tiempo de mirar adelante”, asegura.
Y aconseja que los recursos personales que tienen las víctimas son muchos y les permite salir del problema. “Las ayudas espirituales, terapéuticas, resultan fundamentales para salir del problema con los niños”.
Continúa: “Ayudarse con psiquiatría, psicología es totalmente necesario…El hecho de que los afectados se reúnan a contar lo sucedido entre ellos es buena terapia. Hay que hablar del tema, no quedarse callado, hacer silencio de lo sucedido es como tapar una herida que no ha sido sanada. Lo que hace es crear podredumbre”.
A los padres de los niños víctimas de abuso sexual en el Huila les pidió que hagan entender a sus hijos que no es su culpa, que la responsabilidad es del agresor y que de ellos debe ser la vergüenza.
“Los hechos amargos no se olvidan pero se recordarán de manera diferente. Las huellas que marcaron tu pasado no significan que marquen en el futuro. La situación debe ser manejada con cuidado porque cuando el niño toma la decisión de contar es porque tiene confianza. Hay que tratar de mantener la calma por parte de los padres. Decir que le creen, lo entienden y lo van ayudar. Todos los sentimientos de rabia, desasosiego, de ganas de matar al agresor deben estar controlados en el momento”, recomienda.
Por su parte, Luis Jesús Prada Moreno, médico del Instituto de Medicina Legal, piensa que la confianza entre los padres e hijos es importante para que los niños rompan su silencio y denuncien. El castigo, látigo o represiones deben pasar a la historia, piensa.
Todo porque, según los registros de la Fiscalía, los menores de edad rompen su silencio con segundos o terceros, personas ajenas a su familia y casi siempre con compañeros o niños de su edad.
“Es indispensable que los profesores tomen conciencia, aprendan a detectar este tipo de problemas porque ellos son clave en el trabajo comunicativo con las víctimas”, sugiere Prada Moreno.
“No se les debe hacer sentir como víctima. Hay que insistirles que no es su culpa, se le debe proteger, cuidar, hablar y no desampararlos un solo instante”.
….Y en las aulas de clases
Durante la semana, también se discutió la violencia que llegó a las aulas de clase. Luz Helena Saavedra, directora de la Corporación Humanizando (que trabaja en pro de la defensa de los derechos de los niños y mujeres), dice que los colegios ya no son el campo de saber sino de batalla.
“Si un aula de clase tienen 30 estudiantes y un docente tenemos 31 casos de violencia intrafamiliar porque todos nosotros en algún momento de nuestras vidas hemos sido víctimas de la violencia”, dice.
“Es un momento de reflexión para que cambiemos la mala palabra por la magia del abrazo, para que no solo dediquemos calidad de tiempo a nuestros hijos sino cantidad y calidad”.
Alzate habla de una transformación de la escuela donde antes, interroga ¿había respeto o represión? “Anteriormente había libertad mientras que hoy existe libertinaje. Desde que se creó la tutela los profesores deben manejar con guantes de seda a sus estudiantes por temor. Se está educando con temor a ser demandados, a que sean sacados de sus cargos porque los alumnos pasaron a ser clientes”, expresa.
Por esto, la especialista cree que se están educando chicos para ser felices (porque hacen lo que se les antoje), y no para la vida.
“Antes los docentes dictaban su clase. Hoy mandan a los niños a investigar. Eso pasa en los colegios del país”, dice al destacar “que el cambio impredecible pero inevitable llegó a la escuela y la transformó”.
Y pone de ejemplo de la violencia en colegios, la competencia entre los alumnos por los mejores tenis, celulares, textos, cuadernos o quien tenga o no vehículo.
“Llegó la época del facilismo. Hasta realizar copia se volvió sencillo. Antes las mujeres nos matábamos por hacer copia, nos levantábamos la falda y escribíamos en las piernas o hacíamos copia en los pupitres. Todo era un problema. Ahora copian todo en la blackberry y no pasa nada”, cuenta.
¿Y los padres?
Para los padres también hubo cantaleta. De acuerdo con Luz Helena Saavedra, los progenitores colombianos crían a sus hijos con miedos.
“Miedo a que los jóvenes se quiten la vida cuando amenazan porque se les castiga, miedo por supuestos traumas psicológicos, a las demandas que sus hijos les colocarían, al qué dirán…”.
También criticó que la vida moderna permite que  cuando se les pregunte a sus padres lo que significa su hijo responden: ‘Mi mejor amigo’. “Entonces, el papá se murió; el niño es huérfano. Pues no, la figura paternal debe existir”.
“No se trata de que la crianza de antes era mejor o no a la de ahora, lo que se busca es buscar gente bien”, dice Saavedra al concluir que definitivamente no hay manual que nos indique cómo prepararnos para ser verdaderos padres. Solo hay que desatender el modelo moderno de crianza y volver a retomar el control de la casa, la familia y los hijos.
FOTO UNO
Las conferencias se adelantaron en la Asamblea Departamental.
FOTO DOS
Psicólogos, médicos, enfermeros, terapeutas, docentes y demás participaron de las charlas pedagógicas.
FOTO TRES
La violencia intrafamiliar no se detiene.
FOTO CUATRO
Los niños rompen su silencio y confiesan agresiones si los grandes les dan confianza, dicen especialistas.

Busca poemas de amor y mistad